Hoy ha sido un día estupendo. Desde primera hora se notaba el cambio: todos venían con muchas ganas de compartir, de hablar, de contar sus cosas… igual que el otro día, pero mucho más animados y optimistas.
Puntualmente nos hemos encontrado en la Old School en Carrigallen para nuestra clase de inglés. Al final de la sesión, han jugado a un juego que les ha encantado, de esos que casi sin darse cuenta les hacen soltarse y participar más. Poco a poco se van sintiendo más cómodos y eso se nota muchísimo.
Después nos hemos ido a Lough Key Forest and Activity Park, un bosque enorme, precioso, con muchísimo espacio para jugar, pasear y disfrutar de la naturaleza. Hemos comido allí de picnic, y venían bien preparados: balones de fútbol, pelotas de tenis, raquetas, bate de cricket… ¡no les faltaba de nada! Al final han terminado organizando su propio “campo” y han estado jugando un buen rato, cada uno aportando lo que tenía.
Más tarde hemos dado un paseo por el bosque y hemos visto algo que les ha dejado impresionados: un árbol gigantesco por el que se puede pasar por dentro. Parecía como si hubiera muchos árboles creciendo dentro de uno solo. Les ha encantado meterse dentro y explorarlo, ha sido uno de los momentos favoritos del día.
Para terminar, han disfrutado de un helado antes de volver al autobús y regresar cada uno a su casa.
Más allá de las actividades, lo más bonito del día ha sido ver cómo les está ayudando volver a encontrarse. Cada vez están más unidos, más cómodos entre ellos, y empiezan a surgir amistades muy bonitas. Además, ya se empieza a notar cómo van ganando confianza con el inglés y cómo poco a poco se van adaptando a esta nueva cultura. Todo esto forma parte de un proceso muy valioso que, día a día, les está haciendo crecer.














